AURICULOTERAPIA

Hace muchos siglos que los orientales que practicaban la acupuntura observaban que cuando un órgano enferma, en el sitio de la oreja que le corresponde, aparecen distintas anomalías como ser manchas o lunares, zonas pálidas y enrojecidas, pápulas, granos, microangiomas, etc., que desaparecen al desaparecer aquella.

Durante la palpación manual del pabellón auricular, el terapeuta puede encontrar:

– Zonas o puntos dolorosos, que son mas sensibles que otras zonas cercanas.

– Pápulas, nódulos, deformaciones, granos, zonas mas o menos cálidas o mas frías que las zonas cercanas.

Después del examen del pabellón auricular, el terapeuta puede empezar tratamiento indicado para cada paciente. En la oreja encontramos muchísimos puntos (mas de 200) de tratamiento, cada uno relacionado con una zona especifica del cuerpo, no solo físico.

La auriculoterapia es la terapia que utiliza la oreja para curar diversas enfermedades. Desde hace unos dos mil años antes de Cristo se considera a la oreja para diagnóstico de las inflamaciones de los diversos órganos que componen el cuerpo humano. Unos cuatrocientos años A.C. en el Huang Ti Nei Ching se reconocía que la oreja no sólo era un simple órgano, sino que estaba relacionado con todo el organismo humano. Tan es así que el qi y el xue de los doce canales y sus 365 colaterales, dice, ascienden a la cara y al cerebro, y sus ramas llegan a la oreja manteniendo así la función auditiva normal.

La Auriculopuntura, como una rama de la acupuntura china, utiliza agujas, semillas, chinchetas, etc. para insertarse en la oreja.

La historia de la auriculoterapia se remonta a unos 2000 años, pues se han encontrado datos de diagnóstico y tratamiento de enfermedades por la oreja a partir de los llamados Reinos Combatientes.

En los reflejos provocados por un órgano o zona en desequilibrio, y por lo tanto enferma, el problema que se manifiesta por síntomas o signos, funciona siempre en un doble sentido, el órgano envía su mensaje a la zona que utilizamos terapéuticamente, y también desde esa zona, podemos mandar hacia el órgano un mensaje terapéutico. Pero, no solamente debe ser un mensaje físico, por el movimiento o presión que ejerzamos sobre la parte tratada de la oreja, produce cambios electromagnéticos que se propagan, sino debe considerarse también considerarse a esa zona un teléfono por el que expresamos nuestro deseo e intención de curar. Este deseo o intención de curar es una parte importante de la Auriculoterapia, especialmente si va acompañado de una considerable cantidad de amor a nuestro prójimo

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